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30 marzo 2022

El Blog del Marketing

Iberia. Basado en vuelos reales

iberia


Me encantan las historias basadas en hechos reales. Las novelas históricas son mi género favorito, y siempre prefiero una película que esté basada en hechos reales (aunque hayan podido ser "maquillados" con algo de ficción) que una de ficción, aunque las hayas buenas y malas de uno y de otro lado.

Y quizás por eso me ha encantado el último anuncio de Iberia, que bajo el claim :"basado en vuelos reales", cuenta muy de pasada y en apenas un minuto varias historias reales que han tenido lugar en alguno de sus vuelos:

Una repatriación desde Katmandú, el transporte de un órgano para un donante, ese niño que viaja solo con 6 años y necesita asistencia, el primer vuelo con combustible de origen sostenible, la vuelta a España de El Guernica, o la historia de un padre primerizo que necesita llegar a ver nacer a su hijo.

Historias que hacen que el momento del vuelo tenga unos matices de cercanía que lo diferencia del concepto puro de "medio de transporte" para convertirlo en un "centro de experiencias". Y estoy seguro que la tripulación de Iberia o de cualquier aerolínea tendrá mil anécdotas que contar. Algunas entrañables como las mencionadas anteriormente... pero seguro que otras serán de lo más variopintas. Divertidas, dramáticas, escatológicas, angustiosas... 

Me recuerda a lo que puede llegar a vivirse desde un hotel, y que creo que no se "aprovecha" adecuadamente por parte de las grandes cadenas hoteleras. Nos llenamos la boca con nuestros bonitos hoteles, fotos o vídeos de paisajes espectaculares, de gente disfrutando en playas, piscinas, SPAs , habitaciones con vistas al mar y mucho foco en las propiedades o, en todo caso hablamos de experiencias.

Pero creo que si fueran experiencias vitales, experiencias reales (si es posible con final feliz, mejor), se podría llegar al corazón de la gente tal y como han hecho en Iberia. Por cierto, no sé si lo tienen previsto, pero si yo trabajara en Iberia, intentaría hacer mini-spots de la intrahistoria de cada uno de los casos que enumeran brevemente en su anuncio. 



Por cierto. Me encantó la última frase del anuncio. Conectando personas (connecting people). ¿Os suena de algo? Podéis responder en los comentarios.

29 marzo 2022

El Blog del Marketing

Mercedes-Benz. Un servicio al cliente que deja mucho que desear

Mercedes

La verdad es que llevo una semana en shock con la experiencia que tuve el martes pasado en un concesionario de Mercedes Benz. Os cuento:

Resulta que en verano termina el contrato de renting de mi coche de empresa, y este año, por primera vez en los diez años que llevo en NH podemos elegir entre varias marcas (en vez de ser una elección cerrada entre Volkswagen y Audi, ahora -al cambiar la financiera- podemos elegir también coches de Mercedes, BMW y Volvo).

Como mis dos coches de empresa en Nokia y mis últimos dos en NH han sido Audi (marca con la que estoy encantado, por cierto), quise pasarme por el concesionario de Mercedes para ver si con la cuota que tengo asignada, podía elegir algún vehículo de la marca alemana. Fui al concesionario pensando en el GCL, y tras hablar con la comercial que lleva la cuenta de mi empresa, me dio otras dos posibilidades que me encajaban bastante.

Pero el martes pasado comprobé que efectivamente los problemas técnicos pueden ocurrir en cualquier empresa del mundo y casi en cualquier circunstancia. Después de estar sentado 45 minutos con la comercial asignada, no fue capaz de hacerme la proforma de ninguno de los vehículos que tenía en el radar, por un problema con su software, o con el servidor... o lo que fuera.

Ella me pidió disculpas por la situación (desplazarme hasta el concesionario en un día de intensa lluvia en Madrid para nada), ya que yo pretendía salir de allí con distintas opciones para mandarle a mi financiera esa misma tarde y elegir entre las distintas opciones de todas las marcas que barajaba, y yo lo entendí. Son cosas que pueden pasar. Se comprometió con enviarme al día siguiente un correo con la configuración de los tres coches que habíamos visto, y todo perfecto.

Pero pasan los días y no me llega nada, así que decido dar un paso al frente y le escribo un correo ayer por la mañana, recordándole quién soy, los vehículos que me gustaría que configurase y pasara la proforma para enviarla a mi financiera y saber si encajan en precio o no, para poder hacer el pedido en firme una vez elija el coche.

Pues no. Se ve que deben estar muy ocupados o que el sistema sigue tan caído que ni siquiera ha tenido tiempo para hacerme una llamada telefónica o para contestar mi email y pedirme disculpas por el retraso.

Y claro... yo pienso: ¿Está esto alineado con la propuesta de valor de Mercedes-Benz? Ofrecen excelencia, valor por los detalles. No diré lujo como tal, pero sí cierta diferenciación, cierto estatus. Pero a la hora de la verdad, en un proceso de compra en el que el cliente va a ti (y tú no tienes que captar a la calle), resulta que la experiencia del cliente es nefasta.

Y claro, ahora siento que hace una semana y pico perdí dos horas de mi vida entre que voy, intenta configurar los vehículos, vuelvo... y ahora, a ese sentimiento, se une la sensación de que no tiene ninguna intención de venderme ningún coche.

Pues nada, sin problema. Yo solo quería probar algo distinto. Tengo otras alternativas que son tan válidas o más que la que me da Mercedes, pero desde luego si yo trabajase en Mercedes y tuviera un puesto de responsabilidad, primero no dejaría esta imagen en la mente de un potencial cliente, y segundo, no permitiría que una oportunidad de venta tan clara no se materializara por la actitud pasota de una comercial.

Pero no pasa nada. Por suerte, hay más peces en el mar.

peces

26 marzo 2022

El Blog del Marketing

Los nuevos esclavos en las sociedades libres

 

Ama y sumiso

El otro día estaba hablando con unos amigos en una de esas sobremesas de viernes que tanto me gustan, y abordamos el manido tema del trabajo, y de la gente que constantemente se queja de su jefe, de sus compañeros, de su escaso sueldo, de la situación del mercado o de cualquier cosa que le sirva para mantener una línea de pensamiento negativa sobre su situación laboral.

Yo comenté una frase que escuché en algún momento hace ya unos años y que dice que (de lunes a viernes) el 75% del tiempo que estamos despiertos, estamos trabajando. Sobre esa premisa, lo que yo les comentaba ayer a mis amigos es que conviene estar a gusto en el trabajo, porque si no es así, nuestra vida puede convertirse fácilmente en una espiral de negatividad. Si estás echando pestes de tu trabajo y no haces nada, difícilmente cambiarán las cosas. Cámbiate de trabajo, habla con tu jefe o re-enfoca tu actitud, porque es inhumano vivir así.

Pero también es cierto que esta reflexión que os he dejado en los dos párrafos anteriores, me dio pie a pensar lo "triste" que hemos convertido nuestro día a día. Nos hemos convertidos en esclavos del trabajo. Y no nos hemos dado ni cuenta. Sin cadenas que nos marquen, sin nadie que vaya con un látigo detrás nuestro marcando nuestra espalda, como podía ocurrir en la antigüedad. Pero esto es mucho peor, porque cuando sabes quién es tu Amo, puedes intentar escapar... mas tengo la sensación de que no somos conscientes de que es la propia sociedad (nosotros mismos) la que nos está convirtiendo en esclavos.


esclavos del trabajo

Soy el primero que me considero atrapado por la corriente que me lleva y apenas me deja pensar, así que voy a tratar de ilustrarlo con un ejemplo que espero que os haga pensar si efectivamente vivimos arrastrados por unos estándares que nos convierten en esclavos del trabajo:

  • 7:00, suena el despertador. Duchas, despertar a los niños, desayunar, arreglarse. Lo normal.
  • 8:00, dejo a los niños en el colegio y me dirijo a la oficina.
  • 8:25, llego al trabajo y me meto en el despacho.
  • 13:30, como en 45 minutos con mis compañeros (a veces en la propia oficina o en mi despacho)
  • 19:30 - 20:00 (dependiendo de la cantidad de trabajo que tenga, o de las reuniones que haya tenido), me meto en el coche y vuelvo a casa.
  • 21:30 después de poco más de 1h "libre", o bien voy a recoger a Jaime al entrenamiento, o bien me pongo con las cenas.
  • 22:45, los niños ya están dormidos y por fin puedo disfrutar de un rato de paz. Pero estoy destrozado, y la mitad de los días me quedo "tieso" en el sofá.
  • 0:00, a la cama, que me cae la baba por la comisura de los labios.

¿Nunca habéis pensado qué haríais si no trabajarais? Yo lo he pensado con cierta frecuencia. De hecho, recuerdo que cuando se jubiló mi padre, y yo tenía 32, estábamos paseando por la playa de Comillas y mi padre justo hablaba de esto. "¿Qué voy a hacer ahora durante todo el día"?. Y yo le contesté algo como: Pagaría ahora mismo por poder jubilarme, papá. Estaría todo el día haciendo deporte, leyendo, disfrutando del mar, de cualquier cosa".

Sin embargo no soy como algún amigo, que se ha impuesto objetivos de jubilación. Hay una corriente de valientes que hablaban de jubilarse a los 50, pero los más realistas se han marcado ese horizonte temporal en los 55 (me quedan 7 años, y personalmente, no lo veo). No es mala idea, pero las exigencias de modo de vida que nos marcamos, quizás no ayudan a que eso ocurra.

La gente se ve (nos vemos) arrastrada por las auto-exigencias de la sociedad. Un trabajo mejor, para ganar más dinero. Un coche más grande. Una casa más grande. Una segunda casa en la playa. A los niños hay que mandarles un año a Estados Unidos o a Irlanda. Cada vez más ropa. Cada vez un teléfono más caro. Montón de cosas superficiales con las que tratamos de comprar nuestra felicidad.

Por no hablar de la esclavitud que tenemos de la tecnología. Esta quizás sea peor, pero mezclada con la esclavitud al trabajo, nos está convirtiendo en unos auténticos gilipollas. Yo lo soy. Soy un adicto a la tecnología y ni siquiera tengo la intención de dejar de serlo. Nos pasamos el día con el móvil en la mano. Quizás el rato del trabajo menos, pero estamos dando un mal ejemplo a los niños cuando estamos en casa, y luego les exigimos que hagan un uso responsable de la tecnología. ¡Qué hipócritas!

esclavos de la tecnología

Los niños están todos igual. Podrían estar jugando un día entero a la PlayStation. Me consuela parcialmente (realmente no lo hace) saber que todos los amigos de mi hijo hacen lo mismo. Salen de la habitación con el teléfono en la mano. Desayuna jugando al Clash Royale, viendo TikTok, haciendo plantillas del Futdraf para el FIFA'22, y salvo que le indiques claramente que deje el teléfono, hasta se lava los dientes con el teléfono en la mano. Y así todo el día.

Su ocio es eminentemente digital, y si no fuera por el fútbol (entrena tres días y juega todos los fines de semana), sería una lástima ver pasar sus días. Muchas veces he comentado con mis amigos que mi madre me amenazaba con castigarme si no subía a casa a comer o a estudiar o a lo que fuera... y yo a veces le amenazo con castigos si no sale a la calle a jugar a algo y a dejar el teléfono de lado.

Supongo que cuando hay un cambio tecnológico que tiene un impacto tan grande en nuestras vidas, nos cuesta unas generaciones acostumbrarnos, pero seamos sinceros con la situación. Nosotros somos adictos y llegamos tarde a esta fiesta. Ellos son nativos digitales. Cuando trabajaba en Nokia, Jaime era capaz de abrir la tienda de aplicaciones, bajarse un juego e instalarlo en Android, Apple y Windows Phone. Con 4 años. Así que no debemos sorprendernos, pero sí tomar medidas y volver a nuestros orígenes (la naturaleza) tanto como podamos.

Que la suerte os acompañe. A mí me está abandonando (aunque me acompaña en otras cosas más importantes)

25 marzo 2022

El Blog del Marketing

Dirty money by @apple. La muerte del dinero físico

apple



Me ha encantado este anuncio en el que Apple trata de ensalzar su método de pago Apple Pay, enfrentándolo a las vueltas que da el dinero físico. 

No os voy a contar nada de las manos (y situaciones) por las que pasa cada uno de los billetes que podemos tener en la cartera, pero sin embargo, quería aprovechar estas líneas para hablaros de lo cómodo que me parece pagar desde el móvil, reloj o cualquier dispositivo "wearable" que tengamos a nuestra disposición, y cómo opino que el dinero físico (monedas y billetes) tienden a desaparecer.





Llevo pagando con el teléfono desde hace tres o cuatro años. Prácticamente desde los comienzos de Samsung Pay (aunque también probé y tengo instalado y configurado Google Pay), y también tengo configuradas un par de tarjetas de débito en el reloj (Garmin Fenix 6 Pro), así que cuando estoy sin batería en el teléfono, puedo pagar con el reloj.

Es comodísimo. El teléfono siempre lo tenemos en el bolsillo, pero a veces sacar la cartera es un rollo. De hecho, yo voy mucho sin cartera a la calle, porque salvo para alguna cosa muy concreta, no la necesito (y tampoco necesito dinero físico). Pero estás en la playa, y al subir al chiringuito te arreglas con el móvil o el reloj. Te tomas un helado a media tarde, y lo mismo. Ya no hay problema de disponibilidad de TPV.


chiringuito


El caso es que apenas uso dinero en metálico. Metálico. Qué expresión tan antigua, porque en todo caso, sería en papel, pero vuelvo al hilo argumental, que me pierdo con facilidad. El papel, o las moneditas tienen los días contados, porque si bien antes del Covid había comercios que te ponían pegas a la hora de hacer micro-pagos con la tarjeta o con el móvil (que viene a ser lo mismo), desde que tuvimos la desgracia de vivir esta pandemia, los comercios aceptan casi cualquier cosa con tarjeta.

Desconozco qué porcentaje del dinero circulante está en monedas y billetes, pero tengo claro que dicho ratio sobre el total, cada vez será más pequeño, lo que me lleva al punto que os hablaba anteriormente. El dinero no es más que un conjunto de flujos electrónicos que irán de un sitio a otro. Son juegos de suma cero que hacen mover los saldos en positivo o en negativo. Mi empresa me paga la nómina, pero no pasa ningún billete su caja fuerte a la mía, o de su banco al mío. Simplemente se ejecuta una transacción que minusvalora su saldo en cuenta en el mismo importe que se incrementa la mía.

Y os recuerdo que los más valientes están dando sus primeros pasos en el Metaverso. ¿De verdad queréis entrar en la "discoteca de moda de la ciudad" vestidos con pantalones de campana y camisa a cuadros de leñador? Así nunca conseguiréis que esa chica de ojos preciosos que está apoyada en la barra se fije en vosotros.

23 marzo 2022

El Blog del Marketing

Diferencias entre mentir y equivocarse

mentiroso

Hoy hablaba con un amigo los matices existentes entre mentir y equivocarse. 

Si bien este amigo es una persona muy inteligente y un hábil discutidor (consecuencia de su inteligencia), que sabe llevarte al límite en sus argumentos, me quedé pensando en que podría ser que yo estuviera enfocando el asunto de una forma equivocada, así que voy a intentar explicar lo que -según mi punto de vista- diferencia una mentira de una equivocación.

Y para ello, empecemos por el principio. Vamos a por las definiciones de ambas palabras.

Mentira
De mentir.

1. Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se piensa o se siente.
2. Cosa que no es verdad.
3. Acción de mentir:
    - Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.
    - Inducir a error 
    - Fingir, aparentar.
    - Falsificar algo
    - Faltar a lo prometido, quebrantar un pacto
4. Mancha pequeña de color blanco que suele aparecer en las uñas.
5. Errata o equivocación material en un texto manuscrito o impreso.
6. Usado para negar con vehemencia lo dicho por otro.

Equivocar
De equívoco.

1. Tomar desacertadamente algo por cierto o adecuado.
2. Hacer que alguien tome por cierto lo que no lo es.
3. Tomar desacertadamente algo o a alguien por ciertos o adecuados.
4. Juzgar desacertadamente o comportarse de manera poco apropiada con alguien o en algo.
5. Dicho de dos o más cosas: Semejarse mucho y parecer una misma.


Echándole un vistazo a ambas definiciones, la diferencia radica en la voluntariedad de la acción. En que la mentira es algo que lleva intencionalidad. Se dice una cosa cuando se sabe a ciencia cierta que no es verdad, o para confundir al interlocutor. Fijaros en el punto 3 de la primera definición. "Decir lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Inducir a Error. Fingir, aparentar"

La equivocación, sin embargo no lleva ese cariz voluntario de hacer algo "malvado". Nos equivocamos cuando pensábamos una cosa, pero resulta que no era así.

En el ejemplo de nuestra conversación, yo me equivoqué, al responder una pregunta de forma incorrecta. Tenía que haber contestado lo que me preguntaban, y respondí lo que pensé que querían escuchar. Y me equivoqué. Cometí un error, porque cuando te preguntan algo es para responder, no para poner en mi boca lo que la otra persona desea escuchar. Pero en mi opinión no mentí, ya que no actué deliberadamente para causar ningún perjuicio o aprovecharme de ninguna situación. Simplemente en el instante de contestar (y quizás derivado de querer hacer las cosas demasiado bien, cuando en el fondo hago lo contrario) equivoqué la respuesta.

Además reaccioné de forma inapropiada. Porque mi amigo, en el momento que confesé que no había contestado lo que me preguntaba, sino lo que quería escuchar, me dijo_ "¿entonces has mentido?. Y yo no sé qué extraño cliché (qué daño hacen los clichés, los comportamientos pre-establecidos) tengo en mi interior, que llevo fatal que me digan que miento. Porque no lo hago. Porque soy honesto y sincero, y llamarme mentiroso es algo que me ofende soberanamente.

El caso es que nos enzarzamos en una discusión eterna en el que cada vez, su inteligencia y agudeza mental me iba arrinconando, y yo me negaba a admitir que había mentido... porque yo no miento.

Pero lo cierto es que contesté una cosa que era contraria a lo que realmente quería. Y contesté lo que mi amigo quería escuchar, y sólo cuando volvió a preguntarme, se encendieron en mí todas las alarmas. Mierda. Lo he vuelto a hacer. He contestado lo que pensaba que quería escuchar, y no lo que realmente sale de mi.

¿Me convierte eso en un mentiroso? Ayudadme, porque si fuera así, tendré que buscar otro valor que ensalzar ante los demás. Y es que un buen cántabro siempre va de cara. Nunca miente.

O sí.

22 marzo 2022

El Blog del Marketing

Simla Software, un excelente CRM para eCommerce

simla software


Simla es un software de gestión de clientes que está enfocado en el eCommerce y ha sido creado para darle solución a los inconvenientes de tu tienda online. Simla tiene todas las características para ser un CRM ideal, puesto que es un sistema que integra todo lo necesario para llevar una correcta gestión de ventas y una mayor fidelización de los clientes.

A continuación, te explicaremos cuáles son los beneficios de Simla, qué es un CRM y por qué Simla CRM Software es tan eficiente.

Simla reúne los diálogos y pedidos en una misma ventana

Simla es una plataforma popular que hace posible que en una misma ventana puedan llegar todos los mensajes de las apps de mensajería que están vinculadas, que se puedan crear pedidos y enviarlos desde los chats con tan solo algunos clics, tener acceso al historial de compra y poder enviar los datos acerca de la compra.

La manera en que funciona esta página es automatizando todas las tareas que se realizan en la tienda, con el objetivo de reducir los recursos y dar una respuesta más efectiva en un menor tiempo.

Así pues, la sincronización automática de clientes, la buena integración con aplicaciones de mensajería y redes sociales, la buena gestión y almacenamiento de documentos y tareas, el acceso al historial de comunicación entre el operador y el cliente, son algunas de las funciones más notables de este software.

¿Por qué es tan importante un CRM?

Un CRM es un software de gestión o administración de relaciones con el cliente, cuya sigla en inglés significa “Customer Relationship Management”, que tiene como función optimizar los distintos procesos internos de un negocio.

Un CRM consolida toda la información del cliente y analiza las interacciones que se tienen con los consumidores, cuya finalidad es implementar las medidas necesarias para fidelizar a tus clientes. Las ventajas más notables de un CRM son:

  • Mayor efectividad en las acciones de marketing.
  • Identificación rápida de los clientes.
  • Mayor eficiencia en la gestión de clientes.
  • Facilitar la toma de decisiones.
  • Servicio al cliente más óptimo.
  • Mejorar la formación de los empleados.
  • Generar informes y analítica de ventas en tiempo real.
  • Optimizar el proceso de ventas.
  • Aumentar los ingresos del negocio.
  • Mejor coordinación de los recursos y equipo.
  • Mayor fidelización de los clientes.

Simla es un CRM que va adquiriendo mayor popularidad


Básicamente, un CRM simplifica las tareas y aumenta la organización y productividad del negocio, y Simla.com es un gran ejemplo de CRM, que hace seguimiento de las interacciones, elimina la desorganización en los chats, permite añadir tareas y recordatorios y tiene un buen flujo de trabajo automatizado, generando respuestas rápidas y personalizadas.

Simla al ser un CRM para eCommerce está enfocada en aumentar las ventas del negocio a través de su integración con aplicaciones de mensajería y redes sociales haciendo que todas las tareas y mensajes se encuentren en una misma ventana. Así pues, podemos determinar que Simla integra tanto las funciones de un CRM con la de un email Marketing.

17 marzo 2022

El Blog del Marketing

Guerra en Ucrania. Sin hospitales, no hay esperanza

stop the war

Hoy he encontrado en Linkedin esta pieza publicitaria de Cruz Roja que se hizo en el año 2017 y que hoy en día, con el conflicto entre Rusia y Ucrania, se hace más realista que nunca.

Un spot que pone los pelos como escarpias, y que nos hace entender de primera mano la brutalidad y crueldad de lo que están viviendo millones de ciudadanos en Ucrania por decisión unilateral de un Hijo de Putin que ha puesto el orden europeo y mundial patas arriba.

Destaco del anuncio lo fácil que resulta ponerse en la piel del protagonista, y la angustia que genera imaginar la misma situación.

Espero que os guste.


15 marzo 2022

El Blog del Marketing

Las grandes marcas y su boicot a Rusia

No creo que a estas alturas (después de más de un mes desde que empezara la invasión rusa a territorio ucraniano) a nadie se le escape el drama humanitario que está sufriendo la población de Ucrania.

Son muchas las reacciones internacionales y las sanciones llevadas a cabo por Europa, Estados Unidos y muchos otros países intentando bloquear la economía rusa. De hecho, recientemente estamos viendo un goteo constante de marcas de primer nivel mundial que están anunciando el cese de sus operaciones en Rusia mientras se mantenga la situación actual.

En una decisión especialmente difícil económicamente hablando después de dos años muy duros para muchas marcas, la gran mayoría han terminado por anunciar que abandonan Rusia, o al menos cesan temporalmente sus operaciones... si bien esta medida no parece importarle mucho al hijo de Putin y diría que afecta principalmente a la población rusa que son los impactados, y de los que se espera que haya una presión suficiente como para darle la vuelta a la situación.

Y quizás esto pasaría en muchos países. Pero no parece que vaya a tener mucho efecto en Rusia, donde incluso se están planteando (ante las salidas de las grandes del mundo de los audiovisuales como Netflix, Disney o HBO) dejar sin efecto las leyes antipiratería que regulan la propiedad intelectual de películas, series o música... como una contramedida absolutamente ridícula ante las decisiones de las multinacionales anteriormente enumeradas.

Tanto es así que un creativo polaco ha decidido dar su particular visión de esta salida de grandes marcas del territorio ruso.

Un boicot es un boicot, incluso desde el punto de vista creativo.. así que, aquí va. Espero que os guste.

boicot rusia

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boicot rusia 4