data:blog.canonicalUrl El blog del Marketing : 06/01/2026 - 07/01/2026

30 junio 2026

El Blog del Marketing

Todos los Doodles del Mundial de fútbol 2026

Un mundial de fútbol es uno de los eventos deportivos más grandes, seguramente detrás de las olimpiadas. Y Google lo sabe, y desde que comenzó el mundial a tres entre México, Estados Unidos y Canadá, cada día que entramos en su home, encontramos diferentes Doodles dedicados a dicho evento deportivo.

Y aunque todavía queda mundial para rato (estamos con las eliminatorias de dieciseisavos de final), dejadme que comparta alguno de ellos:













Pero además de todos estos (y los que vendrán en lo que queda de Mundial), también han adaptado la página del buscador más importante de internet en cada uno de los países, en función de si jugaba su selección o no.

Os dejo algunos ejemplos. Primero los anfitriones (MX, CAN y USA), y luego un popurrí de selecciones entre las cuales posiblemente esté el ganador de este Mundial 2026. 


Ojalá sea España, pero creo que lo ganará Francia. ¿Cuál es tu apuesta?

10 junio 2026

El Blog del Marketing

España ganará el Mundial de fútbol 2026

Según un modelo del diario Marca, España es la favorita para ganar el Mundial de fútbol que se celebrará próximamente en EEUU y México. Aquí tenéis las posibilidades de los primeros 15 equipos según dicho modelo.



Y yo digo... qué fácil es meterle inputs a un modelo y que nos devuelva un resultado, ¿verdad?.

Bueno, igualmente, yo lo dejo aquí y hablamos cuando termine el Mundial y vemos lo cerca o lejos que estuvo el modelo de la realidad. Ahora, id comprando pipas porque empieza el espectáculo!!


09 junio 2026

El Blog del Marketing

Rip the script by @Nike. Rompiendo el guión

nike


Los que me leéis desde hace tiempo sabéis que tengo debilidad por los anuncios. Pero no por todos, claro. Solo por esos que consiguen que dejes el móvil encima de la mesa, levantes la cabeza y pienses: “vale… aquí hay algo”.

Y si encima hay fútbol de por medio, ya me tienen medio ganado.

El otro día me crucé con el spot de Nike para el Mundial 2026, “Rip the Script”. Y me pasó justo eso. Lo empecé a ver como quien no quiere la cosa y terminé los seis minutos enteros. Seis minutos, que se dice pronto. Porque hoy en día aguantar seis minutos viendo algo que no sea una serie o un partido… tiene bastante mérito. Es más, le compartiré este post a mi hijo Jaime, que es un futbolero de primera... y dudo bastante que termine de verlo.

El concepto del spot es sencillo: un rodaje hiper controlado, con su director de estos intensitos que quiere que todo salga perfecto, que de pronto se rompe porque los jugadores hacen lo que saben hacer… que es jugar al fútbol como les da la gana. Sin guion. Sin instrucciones. Sin “pon el pie aquí” o “entra por la derecha”.

Y claro… todo se va al carajo.

Pero ese caos es precisamente la gracia. Porque Nike no te está contando que hay que romper el guion. Está rompiendo el guion delante de tiY ahí la cosa empieza a ser interesante (y diferente)

Déjame que te cuente una cosa…Llevo años con este blog de marketing (desde 2007) y si algo veo cada vez más es lo siguiente:

Todo está hiper estructurado.

  • Briefs perfectos.
  • Estrategias perfectamente documentadas.
  • Audiencias definidas al milímetro.
  • Creatividades validadas en comités donde nadie quiere molestar demasiado.

Y oye… todo eso está bien. No digo que no.

Pero hay algo que se nos está olvidando por el camino: el factor humano:

  • La intuición.
  • El riesgo.
  • El “voy a probar esto aunque no esté en el manual”.

Por eso cuando veo algo como “Rip the Script”, me engancha. Porque, más allá del fútbol, lo que está diciendo es algo muy sencillo:

Lo realmente diferencial empieza cuando dejas de pedir permiso


Nike lo dice hablando de fútbol… pero te vale para el marketing, para el trabajo, para montar un negocio o para la vida en general.

El anuncio, como tal… una locura. Aquí no hay medias tintas. Nike ha decidido hacer un blockbuster.

Un plató de Hollywood, una producción enorme y un reparto que parece el equipo de los Vengadores, pero en versión fútbol + cultura pop: Ronaldo, Mbappé, Haaland, Vini Jr., Ronaldinho, Zlatan… y luego por ahí mezclados LeBron James, Kim Kardashian, Travis Scott o Ted Lasso como si fuera lo más normal del mundo.

¿Hace falta tanta gente? Pues seguramente no.

¿Funciona? Sí. Porque cada uno de esos nombres arrastra una comunidad diferente. Cada uno abre una puerta distinta a la conversación. Y eso, en 2026, es media campaña.


Esto ya no va de “hacer un anuncio”

Aquí es donde, en mi opinión, Nike vuelve a dar un paso por delante. Antes hacías un spot, lo emitías en tele, lo subías a YouTube y ya estaba. Ahora eso no vale.

Ahora compites contra TikTok, contra Instagram, contra memes, contra Netflix… y contra la capacidad de atención de un chaval que hace scroll a la velocidad de la luz.

Así que Nike no lanza un anuncio. Lanza un universo.

Un contenido largo, lleno de detalles, de guiños, de momentos que se pueden trocear, compartir, comentar… y alimentar durante semanas. La propia marca plantea la campaña como algo continuo, lleno de extensiones y piezas derivadas durante el Mundial.

Es decir, no quieren que lo veas una vez. Y te aseguro que si lo ves varias veces, te llamarán la atención detalles en los que no habías caído. Te lo digo porque preparando este post, me ha pasado.

Lo que Nike quiere (y casi cualquier anunciante que monte la que han montado estos tipos) es que tú hables de ello. Que funcione el famoso boca a boca. Que se haga viral.

Lo mejor del spot (para mí) no son ni los goles, ni los cameos, ni la producción.

Es la idea de fondo.

Que los mejores momentos —en el fútbol y fuera de él— no salen de seguir instrucciones al pie de la letra. Salen de cuando alguien hace algo que no estaba previsto.

El regate que no tocaba.
El pase que no era “correcto”.
La decisión que no estaba en el Excel.

Nike lo resume muy bien: el fútbol es mejor cuando se juega con instinto, creatividad y algo de locura.

Y eso conecta porque, en el fondo, todos sabemos que es verdad.

¿Hay cosas discutibles? Claro. Siempre las hay.

  • Habrá quien diga que hay demasiado show.
  • Que está todo demasiado “americanizado”.
  • Que se pierde la esencia del fútbol de toda la vida.
  • Que parece una película y es poco realista

Puede ser.

Pero también es verdad que el fútbol ya no es solo fútbol. Es cultura, moda, música, contenido… y conversación global. Y Nike ha decidido abrazar eso sin complejos.

Y sinceramente, prefiero eso a otro anuncio correcto, plano y olvidable a los 30 segundos.

Y ahora… la pregunta de siempre:

¿Esto lo puede hacer cualquier marca? No.

Primero, porque no tienes el presupuesto (ni tú ni casi nadie). Segundo, porque no tienes ese posicionamiento. Y tercero —y más importante—, porque no tienes los huevos de romper el guion.

Nike sí los tiene. O al menos lo intenta.

Y por eso seguimos hablando de ellos en términos de publicidad y marketing (financieramente es otra historia, porque se están dando un batacazo de época)

Yo, personalmente, compro bastante la idea, porque cada vez me cuesta más encontrar cosas que no parezcan hechas con plantilla, con miedo o con exceso de validación. Y cuando aparece algo que se sale un poco del carril… se agradece.

  • Aunque sea imperfecto.
  • Aunque sea excesivo.
  • Aunque se le vean las costuras.

Porque al menos, transmite algo. Y ahora, te toca a ti. Te recomiendo encarecidamente aguantar estos seis minutos de spot, porque no te dejarán indiferente. 




Por cierto: si te ha gustado, no seas rancio y comparte. Creo que Nike se merece que hablemos de este magnífico spot... aunque sea un poquito.

02 junio 2026

El Blog del Marketing

¡Qué malo eres! No seas hooligan. Es deporte

qué malo eres

Mi hijo Jaime es futbolero prácticamente desde que nació. Recuerdo toda su infancia con un balón pegado a su pie izquierdo, y cuando estábamos en casa, jugando con coches.

Desde bien pequeño le he ido siguiendo por cientos de colegios y campos de fútbol (primero fútbol 7 y luego fútbol 11) de la Comunidad de Madrid. Jaime jugó en el equipo del colegio hasta que dio el salto a un club de referencia como el CD. Canillas, y en cadete eligió un club más familiar y cercano a casa como el CD. Trivema Naval. Este año termina el fútbol de escuela para él. Además de dar el salto a la universidad, dará el salto al fútbol aficionado... veremos dónde y cómo (y sobre todo, cuánto tiempo... porque a mí me pasó algo parecido con el baloncesto, y llega un momento en que acaba ganando la noche al deporte en serio, ya que terminan convirtiéndose en incompatibles)

El caso es que durante estos más de diez años siguiendo a Jaime por diferentes campos, he visto actitudes absolutamente lamentables de padres y aficionados. Gritos e insultos a los niños, peleas entre padres, amenazas a los árbitros, y en general un ambiente marrullero. Sucio. Feo.

Siempre cuento una anécdota, yo que vengo del baloncesto, que refleja lo que para mí es un deporte con un alto componente de "violencia". Recuerdo que con 15 o 16 años, mi padre me llevó al Sardinero (estadio del Racing de Santander) a ver un partido contra el Real Madrid. Era mi primer partido de fútbol en directo, y recuerdo que, estando sentado en nuestras localidades, nada más salir el Real Madrid a calentar al campo, todos los aficionados se pusieron a chillar y abuchear al rival. Bueno; hasta ahí vamos a catalogarlo como "normal", desde el punto de vista de demostrarle al rival que no son bien recibidos y que la afición local está con su equipo. Pero lo que recuerdo con horror fue que todo el mundo a mi alrededor empezó a insultar de las formas más tremendas posibles a los jugadores que pasaban por allí, y yo le pregunté a mi padre: "¿pero por qué insultan, si no han hecho nada?"

El público del baloncesto es mucho más racional. Más tranquilo. Más cabal. Obviamente habrá de todo y también he vivido situaciones de bronca, pero lo que me sorprendió fue la personalización del insulto. En basket puedes silvar y abuchear decisiones arbitrales que consideres injustas, pero no te llevas por delante al árbitro ni a sus muertos, ni a su puta madre como he escuchado un montón de veces en los estadios de fútbol profesional (no hablemos del tema del racismo, porque es otro tema que no consigo entender), y en menor escala también en el fútbol infantil.

Otra anécdota (y creedme que tengo cientos para contar, pero para vuestra tranquilidad, no es la idea de este post). Una vez, cuando Jaime era infantil, estábamos jugando contra un equipo que no recuerdo. Íbamos ganando dos cero y nos expulsaron a un jugador. Ni siquiera recuerdo si justa o injustamente; y poco importa, la verdad. El caso es que en los últimos minutos del partido nos empataron, y de pronto, el árbitro se descolgó añadiendo un montón de tiempo de más. Me suena que al menos 9 minutos, lo que era del todo inusual, y menos en partidos que se juegan a dos tiempos de 35 minutos. El caso es que parecía que el árbitro no iba a pitar hasta que el equipo rival metiera otro gol y nos ganara. Y efectivamente, así ocurrió. No os podéis imaginar los gritos e insultos de todos y cada uno de los padres, madres, hermanos y demás aficionados de mi propio equipo. Me resultó tan ofensivo que (yo que no me meto en nada), me acerqué a uno de ellos y le dije algo como:

- "Vale ya, ¿no? No estamos jugando la final de la Champions League", a lo que el padre exaltado me contestó algo como lo que sigue:

-"Será para ti. Para mí esto es más importante. Déjame en paz".

Vale, pues nada. Ya estaría. Asunto resuelto. No hay más preguntas, señoría. Pero es importante que entendamos lo que estamos reflejando en nuestros hijos. Lo que ellos ven de nuestro comportamiento. El fútbol es un deporte, y como tal, en el deporte se gana y se pierde. Justa e injustamente. Los árbitros (pobrecitos) hacen lo que pueden, sin maldad ni sesgo (aparente), y encima cobran una cantidad insignificante para que padres vuelquen su frustración sobre su espalda, dando un pobre ejemplo de los valores del deporte. Si os interesa, escribí sobre cómo el deporte podía ser un pilar en la formación.

Lo cierto es que escribí una vez sobre el lamentable comportamiento de los padres en el deporte base y aprovecho para volver a hacerlo, destacando esta campaña que he visto hoy en el Marca y que precisamente pone el dedo en estos comportamientos de los padres que hacen que los niños no disfruten de su afición preferida. El fútbol

No es pasión. Es presión. No es animar. Es asustar. No es corregir. Es humillar. No es querer que mejore. Es hacerle tener miedo de fallar. El deporte es un juego. Y se lo estamos robando a los niños




Aquí algún otros ejemplo de la campaña, ya en un tono más jovial y que -por cierto- veo que tienen ya unos añitos... pero por desgracia siguen estando vigentes.