data:blog.canonicalUrl El Blog del Marketing - Publicidad y redes sociales

10 febrero 2026

El Blog del Marketing

Que las musas te pillen trabajando

¿Cuáles son las circunstancias que hacen que una persona tenga éxito, profesionalmente hablando?


Pues desde luego la respuesta no puede ser única ni sencilla, porque en mi opinión hay una serie de factores que en mayor o menor medida, y dependiendo de las circunstancias, pueden influir en que una persona se convierta en un referente para el tejido empresarial.


empresarios exitosos


Si pienso en España, me vienen a la cabeza historias reales de personas exitosas como Amancio Ortega (Inditex), Juan Roig (Mercadona) o Emilio Botín (Banco Santander) entre muchos otros. Pero podríamos mirar fuera de nuestras fronteras y pensar en gente como Elon Musk (el hombre más rico de la historia de la humanidad y actualmente dueño de Tesla o X entre otras muchas empresas), Mark Zuckenberg (Facebook) o el propio Steve Jobs (Apple).


Estoy seguro que cada una de estas personas (y muchas más que seguramente podrían usarse como ejemplo) ha tenido su propio camino, con situaciones diferentes que solventar, contextos diversos. Pero lo cierto es que el éxito de sus proyectos empresariales es un hecho, e independientemente de lo que ocurra en unas décadas, la durabilidad de las mismas representa en sí mismo un triunfo. Ahora bien: ¿cuáles creeis que son los factores comunes al éxito empresarial?


  1. Preparación: ¿es acaso necesario tener una carrera universitaria o/y un máster para triunfar? Desde luego, tener una buena base de conocimientos ayuda, pero no es una condición indispensable para alcanzar el tan ansiado éxito. Identificar las ideas, visualizar las oportunidades y lanzarse al vacío tras un sueño puede ser tan útil como haber estudiado cuatro, cinco o seis años. Se trata de entender las necesidades del momento, anticiparse a los demás.


  1. Momentum: cuántas veces pienso que el momento de las cosas está muy relacionado con la suerte, o la ausencia de ella. En muchos aspectos de la vida. “Casualmente, aquel día estaba allí” y eso hizo que… O justo al contrario. Lamentablemente hemos vivido situaciones dramáticas recientemente, y salen a la luz todo tipo de anécdotas de la suerte que tuvo Fulanito o Menganito de no subirse a ese tren, “porque justo ese día…” 


Pero dejadme parar aquí un segundo, ya que ni todo es suerte, ni el momento de las cosas  es todo lo que acaba determinando su éxito. ¿Conocéis la historia del coche amarillo? Dejadme que os la cuente en un momento, porque eso nos llevará directamente al siguiente factor de éxito:


  1. Si os pregunto: ¿cuántos coches amarillos te has cruzado esta mañana en tu trayecto desde casa al trabajo?, ¿sabrías contestarme? Seguramente no. Podrías intentar darme un número al azar, pero la precisión del mismo dejaría mucho que desear, ¿por qué? Porque vamos por la vida demasiado deprisa, sin prestar atención a los detalles. Y nuestra poca exigencia hace que sea más fácil echarle la culpa a la “mala suerte” que tratar de prestar una atención real a lo que nos rodea.


Si en cambio os digo que os daré 200€ por cada coche amarillo que identifiquéis en vuestro trayecto al trabajo, ¿pensáis que el número será acertado? ¿más acorde a la realidad? Todos ahora mismo sabemos la respuesta. Demostramos aquí que no es una simple cuestión de suerte (o de mala suerte), sino una cuestión de actitud. Lo que cambia entre una situación y otra es la atención que prestamos. A las cosas, a la gente, al entorno, a los detalles… A las oportunidades.


  1. Perseverancia: Lo efímero no es duradero. Por definición. Las cosas no siempre salen bien a la primera. Pero si crees en algo, si has identificado la oportunidad porque prestas atención, si tienes los conocimientos y estás preparado y realmente crees que ese es el camino, la capacidad de insistir, la resiliencia y la paciencia, pueden llevarte al éxito. Quizás no llegues en el “fast track”, pero no siempre llegar el primero es sinónimo de éxito. A veces es mejor llegar bien asentado y con experiencias que te hayan sumado durante el camino.


  1. Entorno: Quizás parezca la variable sobre la que menos control podemos tener, pero realmente creo que la adaptación al entorno es una cualidad que lo determina absolutamente todo. Tener una buena idea cuando el mercado no está preparado, puede llevarte a fracasar, e incluso a que un buen copiador venga después y lanzando la misma idea se convierta en un éxito… simplemente porque el mercado ya está maduro, o los clientes demandan eso que viste antes de tiempo. También son importantes las cuestiones regulatorias, el mercado exterior, los competidores y muchos otros aspectos.


  1. Equipo: Soy un ferviente defensor de la importancia del equipo para el éxito de cualquier proyecto. Me considero afortunado, ya que siempre he estado rodeado de profesionales de primer nivel, aunque también creo (así me lo ha hecho saber algún jefe) que algo de mérito tengo por poder gestionar y retener a un grupo tan talentoso de profesionales. Lo cierto es que me parece importante que trates a la gente como te gustaría que te trataran a ti. Delega, déjales crecer, apóyalos cuando lo necesiten. Sé cercano pero sin llegar a ser un colega, y exigente pero sin comportarte como un tirano. Y sobre todo, por encima de todo, céntrate en las cosas positivas y refuerza las que no salieron tan bien para que las cosas cambien y salgan mejor la próxima vez. 


Ah, y muy importante (y esto lo he visto con mis propios ojos): un jefe está para poner la espalda y echarse a los hombros la responsabilidad en el caso de que algo salga mal, y para dejar que el equipo se ponga las medallas en los éxitos. Os parecerá imposible, pero he visto muchísimas veces justo lo contrario y me parece muy rastrero e impropio de alguien que debería actuar con el ejemplo. Un líder en las buenas y en las malas ha de comportarse como tal y no como un cretino.



En definitiva, pocas cosas ocurren por casualidad. Todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad sobre nuestra propia historia personal. No podemos tener el 100% bajo control por mucho que queramos, y como decía Picasso, siempre es mejor que las musas te pillen trabajando.


02 febrero 2026

El Blog del Marketing

Recetas de El blog del Marketing: Garbanzos al curry

 

Garbanzos al curry


Quizás los amantes del marketing, las redes sociales o la tecnología en general os preguntaréis qué es lo que le está pasando a este blog, que últimamente solo hago post con recetas. Bueno, realmente no pasa nada. Simplemente a veces tengo más inspiración para escribir sobre unas cosas y otras veces me apetece contaros otras.

Hoy vengo a contaros una receta que hice el otro día y que me encantó. La receta que os dejo a continuación está pensada para cuatro raciones y, como en ocasiones anteriores, se prepara bastante rápido:


INGREDIENTES:

  • 2 calabacines
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • 1 break pequeño de nata
  • Curry
  • Pimienta negra
  • Sal

PREPARACIÓN:

Corta los pimientos y la cebolla en taquitos. Pela los calabacines y haz lo mismo. Necesitarás una sartén grande (o dos medianas) para ponerlo todo a pochar con un poquito de aceite y un toquecito de sal.

Cuando esté bien pochado, añade bastante curry y algo de pimienta negra. Seguramente no sea la mejor forma de definir cantidades en una receta, pero realmente la cantidad de curry depende de tu tolerancia al picante. Yo le eché más o menos dos cucharadas soperas de curri y una cuchara pequeña de pimienta. Remueve bien todo para que el curry llegue a toda la verdura.

Echar el bote de garbanzos lavados y remover bien. Después echar el break de nata, seguir removiendo y ajustar el punto de sal y pimienta... dejar que coja temperatura y... ¡a disfrutar!

17 enero 2026

El Blog del Marketing

Recetas de El blog del Marketing: Ñoquis con bacon y tomates cherry

ñoquis con cherry y bacon

Me gusta cocinar pero no soy muy imaginativo con la cocina. Sin embargo, de vez en cuando... 

Hoy voy a compartir con vosotros una receta que me ha encantado y que a poco que tengas niños, les va a encantar también. Un plato rápido y sencillo que está buenísimo.

INGREDIENTES:

  • Paquete de taquitos de bacon
  • Una cebolla
  • Mix de especias
  • Queso de untar
  • Tomates cherry
  • Ñoquis

PREPARACIÓN:

En una sartén, pon las tiras de bacon y deja que vaya soltando su grasa. Al rato, añade la cebolla picada y deja que se vaya pochando a fuego medio. Cuando esté en su punto, añade 10 o 20 tomates cherry partidos a la mitad y deja que se vayan haciendo, moviéndolo todo frecuentemente.

A la vez, en una tartera con agua y sal, pon el agua a hervir. Cuando esté hirviendo, añade los ñoquis y mantente atento a que la mayoría de ellos floten. En ese momento, retira los ñoquis y escurre para que no se queden con agua. 

Añade los ñoquis a la sartén con el bacon, la cebolla y los tomates cherry. Añade las especias y remueve bien para que coja sabor. Mantenlo a fuego lento un par de minutos y después añade medio tarro de queso de untar y vuelve a removerlo para que se vaya ligando con los ñoquis, el bacon y los tomates cherry.

Y ya estaría, disfruta de un plato que prepararás en 10 minutos y que a nosotros, nos encanta!

03 enero 2026

El Blog del Marketing

Deepfakes en 2026: cómo detectar vídeos y audios falsos antes de que te engañen

Deepfakes


¿Te has parado a pensar que, estrenando 2026, ya no podemos fiarnos de lo que vemos o escuchamos? La tecnología ha cruzado una línea que parecía reservada a la ciencia ficción: ahora cualquiera puede ser protagonista de un vídeo, una llamada o una foto sin haber estado jamás allí. Los deepfakes han llegado para quedarse y, aunque su nombre suene a película de hackers, son ya parte de nuestro día a día digital.

La clave está en la inteligencia artificial, que ha aprendido a imitar gestos, voces y expresiones con un realismo que asusta. No hace falta ser famoso para acabar en el centro de uno de estos montajes: basta con que alguien tenga ganas y un ordenador decente. El boom de los deepfakes empezó hace unos años, cuando la tecnología saltó de foros frikis a herramientas accesibles para cualquiera. Hoy, crear un vídeo falso de un político, un audio de tu jefe ordenando una transferencia o una foto comprometida es cuestión de minutos y un par de clics.

¿Ya te ha mandado cualquier amigo el vídeo en el que sale saludando a famosos, cantantes, futbolistas o personajes de ficción? Échale un vistazo a este vídeo y te darás cuenta que no estamos tan lejos de la gran mentira. 

No hablamos de Photoshop ni de edición tradicional. El truco está en las redes neuronales profundas, alimentadas con miles de fotos, vídeos o grabaciones de voz. La IA aprende cómo eres, cómo hablas, cómo te mueves… y luego te “clona” en situaciones que jamás has vivido. El proceso se basa en modelos que compiten entre sí: uno genera el contenido falso y otro intenta pillarlo. Cuando el segundo ya no distingue lo real de lo falso, el deepfake está listo para salir al mundo.

Hay montajes de imagen, de voz y combinaciones de ambos. Los más habituales son los vídeos donde tu cara aparece haciendo cosas que jamás harías, o audios clonados perfectos para timos telefónicos y fraudes empresariales. Los más avanzados mezclan gestos, posturas y hasta el entorno, creando escenas imposibles de distinguir a simple vista.

Pero no todo es Black Mirror. El cine y la publicidad usan deepfakes para rejuvenecer actores, recrear escenas imposibles o dar vida a personajes históricos. En educación, permiten simular situaciones críticas para entrenar a profesionales. Incluso en medicina, ayudan a pacientes a recuperar la voz o afrontar traumas. Como siempre, la clave está en el uso, no en la herramienta.

El problema llega cuando los deepfakes se convierten en armas para manipular elecciones, arruinar reputaciones o vaciar cuentas bancarias. Un vídeo falso puede viralizarse en minutos y causar daños irreparables antes de que nadie pueda desmentirlo. Y lo peor: la mayoría del contenido deepfake en la red es pornográfico y no consentido, con víctimas anónimas y famosas por igual. Además, la “crisis de confianza” es real: cuando todo puede ser falso, ¿en qué pruebas podemos creer?

La cosa se complica aún más cuando los ciberdelincuentes mezclan deepfakes y malware. Imagina que un directivo “asiste” a una videollamada… pero en realidad es una IA con su cara y voz. O que recibes un vídeo alarmante que te empuja a descargar un archivo infectado. Los ataques son cada vez más sofisticados y difíciles de detectar.

¿Se pueden identificar estos montajes? Aunque cada vez es más complicado, aún hay pistas: parpadeos raros, piel demasiado perfecta, movimientos poco naturales, desincronización entre labios y voz, fondos extraños, sombras imposibles, detalles que no cuadran. También existen herramientas y técnicas forenses que analizan metadatos y errores de compresión, pero la mejor defensa sigue siendo el sentido común y la verificación de fuentes.

La regulación, como siempre, va por detrás de la tecnología. Algunos estados y países ya han legislado contra los deepfakes dañinos, pero el debate ético y legal está abierto: ¿quién es responsable, el creador, el que lo difunde, la plataforma? Mientras tanto, la educación digital y la “alfabetización tecnoética” son más necesarias que nunca.

¿Y qué puedes hacer tú para protegerte? Cuida tu huella digital: menos fotos y audios públicos, menos material para los atacantes. Desconfía de lo viral: verifica antes de compartir, consulta fuentes fiables y plataformas de fact-checking. En el trabajo, valida siempre por doble canal: no tomes decisiones críticas solo por una llamada o vídeo. Fórmate en ciberseguridad y pensamiento crítico: cuanto más sepas, menos fácil será que te engañen.

La inteligencia artificial seguirá mejorando los deepfakes… y también las herramientas para detectarlos. En este juego de espejos, la clave está en no bajar la guardia, pensar antes de compartir y recordar que, en el mundo digital, no todo lo que parece real lo es.

¿Has detectado algún deepfake últimamente? ¿Te preocupa este tema en tu entorno profesional o personal? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

28 diciembre 2025

El Blog del Marketing

Madonna renace: A sus 70 años promociona la gira más ambiciosa de la historia

Madonna 2029


Madrid, 12 de junio de 2029. Apuntad esa fecha, porque puede ser absolutamente histórica.

Y es que Madonna anuncia su regreso a los escenarios con "Eternal Tour" y a pesar de las críticas, lo anuncia como el acontecimiento musical más esperado de la historia: Madonna, la indiscutible Reina del Pop, regresa a los escenarios tras un retiro que muchos creían definitivo. Pero esta no es una vuelta cualquiera. Después de años de silencio y rumores sobre su salud, la rubia americana confiesa que, tras someterse a un revolucionario tratamiento de rejuvenecimiento que ha capturado la atención del mundo entero, está preparada para romper los límites de la ciencia y promete ofrecer un espectáculo que redefinirá los límites del entretenimiento.

Un regreso que desafía el tiempo


A sus 70 años, Madonna no solo vuelve, sino que lo hace con una energía que recuerda sus días más gloriosos. Fuentes cercanas aseguran que el tratamiento al que se sometió no es simplemente estético: se trata de una combinación de biotecnología avanzada y terapias regenerativas que han devuelto a la artista la vitalidad de sus 30. ¿Exageración? Quizás. Pero quienes han tenido acceso a los ensayos privados afirman que la voz, la presencia escénica y la resistencia física son simplemente asombrosas.

En una entrevista para Rolling Beat que se ha filtrado estos días, la artista declaró:
No es cirugía estética, es evolución. Si la tecnología puede darme más años para crear y entregarle música a mis fans, ¿por qué no usarlo?

 

Madrid, punto de partida de una odisea musical


El concierto del 12 de junio en el Estadio Santiago Bernabéu será el inicio de “The Eternal Tour”, una gira colosal que recorrerá más de 50 países y ofrecerá más de 100 conciertos a lo largo de 2029. Nunca antes en la historia de la música una artista había emprendido una hazaña de tal magnitud a esta edad. Madonna no solo quiere cantar: quiere demostrar que el concepto de “fin de carrera” ha quedado obsoleto. Que se preparen los dinosaurios del rock, como los Rolling Stones o ACDC porque Madonna, la reina del pop, está decidida a romper las barreras de la ciencia o... quizás a morir encima del escenario.

Lo cierto es que lo que plantea Madonna es un espectáculo sin precedentes. Los rumores sobre la producción son tan grandiosos como la propia Madonna: escenarios móviles que se transforman en tiempo real, hologramas interactivos, coreografías con más de 200 bailarines, drones y espectáculo visual en el aire y un despliegue tecnológico que promete superar cualquier estándar previo. Se habla incluso de colaboraciones sorpresa con artistas de todas las generaciones, desde leyendas del rock hasta íconos del reguetón. Incluso se habla de que será retransmitido en streeming a nivel mundial en plataformas como Youtube, Twitch, X, Facebook e Instagram.

El impacto cultural es grandioso. Este regreso no es solo un evento musical; es un fenómeno cultural y me atrevería a decir que un experimento científico. Madonna ha sido siempre sinónimo de reinvención, y esta gira podría marcar el inicio de una nueva era en la industria: la era de los artistas eternos.

¿Estamos ante el nacimiento de un paradigma donde la edad deja de ser un límite? Si alguien puede lograrlo, es ella.

Por cierto, las entradas saldrán a la venta el próximo 1 de Enero de 2026. Empieza fuerte el año, ¿no os parece? Nunca se habían puesto a la venta unas entradas con tanta antelación. Ah por cierto; prepara la cartera porque se habla de que la entrada más barata será de 300€. Supongo que de algún modo tendrá que pagar el tratamiento de biotecnología al que se ha sometido

17 diciembre 2025

El Blog del Marketing

Movistar nos presenta su emotivo anuncio navideño

navidad 2025


Los que me conocéis un poco, sabéis que me gusta mucho esta época navideña por lo que significa de poder estar con la gente que quieres. Tu familia y tus amigos. 

En mi caso, viviendo lejos de ellos, disfruto muchísimo este regalo de poder pasar unos días tan especiales en los que comemos juntos con los codos pegados unos a otros y sobremesas que duran más de lo normal, dormimos en habitaciones con más camas de las que caben físicamente, y vemos la tele como la veíamos hace treinta años... tirados en el suelo del salón con un "a mí me encanta estar aquí", aunque la espalda no esté del todo de acuerdo.

También os diré que tengo la suerte de que todavía estamos casi todos, y eso ayuda a que vea este periodo navideño como una época de felicidad. Sin situaciones dramáticas y lágrimas yendo y viniendo, si bien son cosas que acabarán pasando. La vida misma.

Pues bien, en este sentido me gustaría compartir con vosotros el precioso anuncio de Movistar de esta Navidad 2025. Y no solo quiero compartirlo, sino animaros a que me escribáis en los comentarios con el minuto y segundo exacto en el que sentisteis la primera lágrima inundaros los ojos.

Yo aguanté más o menos hasta el minuto 2:09. ¿Y tú?




Dedicado a todos aquellos que pueden pasar unos días de Navidad en familia (y también a los que han perdido algún ser querido en este 2025). Disfrutemos de lo que tenemos y aprovechemos el momento!

16 diciembre 2025

El Blog del Marketing

Paradoja de Monty Hall: cuando tu intuición te la juega

Monty Hall


Si te digo que en un concurso tienes tres puertas, un coche detrás de una y dos cabras detrás de las otras dos, eliges una puerta y el presentador (que sabe dónde está el coche) abre otra con una cabra… ¿cambias tu elección o te quedas como estás?

La mayoría dice: “quedan dos, es 50/50, me da igual”. Pero no, no da igual. Si cambias, ganas con probabilidad 2/3; si te quedas, solo con 1/3. Esto es la famosa paradoja de Monty Hall, basada en el juego televisivo Let’s Make a Deal y bautizada por su presentador, Monty Hall. 

La historia y las reglas estándar del problema están bien documentadas y explicadas —incluida la explosión mediática cuando Marilyn vos Savant defendió el “cambia siempre”— en fuentes como Wikipedia y artículos divulgativos clásicos.

El truco está en la información


De inicio, tienes 1/3 de acertar. El presentador no abre al azar: nunca te muestra el coche. Ese gesto elimina una cabra y concentra la probabilidad 2/3 restante en la otra puerta cerrada. Así de simple. Si lo prefieres con 100 puertas: eliges una, Monty abre 98 con cabras y deja solo otra cerrada… ¿de verdad no cambiarías? 

“Vale, pero enséñame datos”: simulación propia


Le pedí a la Inteligencia Artificial que hiciera una simulación de 10.000 partidas replicando las reglas estándar (Monty conoce la posición del coche y siempre abre cabra). 

Resultado: quedarse ≈ 33.6% de aciertos, cambiar ≈ 66.4%. 

Te dejo el gráfico, guiño para estadísticos. ¿Hay algún estadístico / matemático en la sala?


Estos porcentajes son los esperables y se han repetido hasta la saciedad en simulaciones públicas y educativas.

Ejemplos y “tele-realidad”: del plató al laboratorio

1) El concurso original (Let’s Make a Deal)

Let’s Make a Deal tiene variedad de juegos y dinámicas de “tratos”, pero el esquema que inspira el problema (tres puertas, una revelada con cabra, posibilidad de cambiar) es lo que nos interesa aquí. 

Si quieres ver una edición “vintage” del programa para hacerte la idea del ritmo y mood, aquí tienes un episodio de 1969. Es útil como contexto visual del show y sus reglas de trato y revelaciones, pero no espero que te lo zampes, salvo que seas un friki de manual. 

Ah por cierto, para los que no podíamos ver la tele en 1969 (principalmente porque no habíamos nacido), seguramente recordaréis el programa record de los records de la televisión española en los 80/90. Sí amigos, sí. El famoso 1, 2, 3 presentado -entre otros- por Mayra Gómez Kemp ya hacía algo parecido con los famosos apartamentos en Torrevieja.




Que Monty sepa dónde está el coche y evite abrirlo es lo que rompe la ilusión del 50/50. 
Si Monty abriese puertas al azar, el análisis cambia (no siempre te beneficiaría cambiar). Esto lo remarcan las explicaciones rigurosas y didácticas. [us-prod.as…rosoft.com], [mathwarehouse.com]

2) MythBusters: del mito al dato

Los MythBusters montaron un plató y un simulador para testear el problema. En su episodio “Wheel of Mythfortune” (2011), registraron que cambiar gana mucho más que quedarse, y también mostraron que la mayoría de la gente se queda por pensar que hay 50/50. En resúmenes del episodio y bases de datos (IMDb / recopilatorios de resultados) se documenta el experimento y su conclusión: confirmado que cambiar mejora la probabilidad. Si sabes inglés y tienes mucho interés en entender por qué mejora, aquí tienes un link que te ayudará a entenderlo

3) La polémica (del kiosco al New York Times)

Cuando vos Savant publicó la solución en Parade (1990), llovieron miles de cartas —incluidas de académicos— diciendo que estaba equivocada. La discusión escaló hasta el NYT, y al final las simulaciones y el análisis de probabilidad condicional cerraron el caso: conviene cambiar. Si quieres una cronología y el trasfondo académico, revisa estos materiales. [imdb.com], [mythresults.com], [people.csail.mit.edu]

¿Por qué nos cuesta tanto creerlo?


Nos pierde el sesgo de “equiprobabilidad” y el apego a la primera elección (ilusión de control). Creemos que, al quedar dos puertas, “ya es 50/50”. Pero no ha habido un segundo sorteo; lo único que ha pasado es que alguien con información ha despejado una cabra y ha “filtrado” el espacio de posibilidades a tu favor si cambias. Lo cierto es que el ejemplo de 100 puertas suele desbloquear la intuición, porque la estadística es implacable (antes o después)Así que ya sabes, la próxima vez que veas dos puertas y pienses “50/50”, pregúntate: ¿quién ha abierto la otra? Si ese “alguien” sabía dónde estaba el premio y te ha enseñado una cabra, cambia. Tus probabilidades no opinan: 2/3 frente a 1/3.

01 diciembre 2025

El Blog del Marketing

Inteligencia Artificial en Marketing: ¿Aliada o amenaza para la creatividad?

IA vs creatividad humana


La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en la protagonista indiscutible del marketing digital. Herramientas que redactan textos, diseñan imágenes, planifican campañas y hasta predicen el comportamiento del consumidor prometen hacernos la vida más fácil. Pero, ¿a qué precio? ¿Estamos sacrificando la creatividad en favor de la eficiencia? Hoy quiero reflexionar sobre esto, porque creo que estamos en un punto de inflexión que marcará el futuro de mucha gente, de muchas profesiones... e incluso del marketing y la publicidad de los próximos años.

Lo que es innegable que la IA está llegando para quedarse. Agiliza procesos, automatiza tareas repetitivas, analiza datos en tiempo real y nos ayuda a optimizar campañas con una precisión que antes era impensable. ¿Quién no ha usado ChatGPT para inspirarse en un texto o Midjourney para crear una imagen rápida? Yo mismo lo he hecho. Y reconozco que es útil y te permite aumentar tu productividad y, por qué no decirlo, también te ayuda a tener en cuenta puntos de vista que quizás no habías tenido en cuenta en tu primera vuelta de tuerca.

Pero aquí viene la pregunta clave: ¿qué pasa cuando dejamos que decida por nosotros? Cuando la IA no solo nos ayuda, sino que sustituye nuestra capacidad creativa, corremos el riesgo de convertirnos en meros supervisores de algoritmos. Y eso, amigos, no es marketing. Es otra cosa.

El riesgo de la homogeneización

Si todos usamos las mismas herramientas, ¿no acabaremos creando contenido idéntico? Piensa en esto: ¿cuántos posts has visto últimamente que parecen escritos por la misma persona? Titulares genéricos, frases hechas, imágenes que parecen sacadas del mismo banco. Eso no es casualidad. Es el efecto de la IA cuando se usa sin criterio. Siempre he dicho que la tecnología ayuda, pero sabiendo usarla. Si simplemente coges un texto, lo copias y lo pegas... ¿dónde está tu aportación de valor?. Me parece genial que uses la IA para enfrentarte al "pánico de la hoja en blanco". Para que te ayude a empezar, para que complemente tu análisis con ejes no tenidos en cuenta. Pero amigos, todo tiene un límite, ¿no? (y sí, todos tenemos límites, ya que estamos)

La creatividad no surge de un algoritmo, sino de la experiencia, la emoción y la intuición humana. Un buen anuncio no se limita a decir “compra esto porque es bueno”; conecta con una historia, con un sentimiento. Con una emoción. Y eso, por ahora, no lo puede replicar ninguna máquina. O quizás sí, pero no será todo lo auténtico que podría llegar a ser. Aunque también te digo que a veces nos pasamos de puristas y a lo mejor deberíamos hacernos siguiente pregunta:

¿Compensa? 

Pues diría que depende de cuál sea tu aproximación. Depende del peso que le des a cada lado de la balanza. Autenticidad vs Costes

Lo que está claro es que si somos laxos en cuanto a la calidad del "producto final" y nos fijamos en los costes, aquí terminaría este análisis. Pensad por ejemplo en una creatividad pensada para TV. Digamos que queremos hacer un spot de 30 segundos. Tendríamos que contar con un guionista, un productor, un director, alquiler de equipos, localizaciones, actores, equipo técnico, y luego los costes de "post-producción". Si lo comparamos con el coste de hacer un spot con Inteligencia Artificial, veremos que como mucho tendremos que pagar alguna suscripción a la herramienta de turno e invertir algunas horas en "maquetar" con prueba y error el resultado final. Miles de euros o cientos de miles comparados contra 0... o casi.

Ahora bien, seguramente la calidad del producto final no tenga nada que ver, aunque no hace mucho que mi amigo Yago me enseñó un par de spots hechos íntegramente con IA y... el resultado me pareció espectacular. Yo no soy un experto y desconozco si a ojos de un consumidor cualquiera podríamos apreciar las diferencias, pero quizás sea el momento de darle una vuelta a todo esto. 

¿Chispa creativa y emoción o producción como churros? Pues supongo que como todo. Depende.


Entonces, ¿Es la IA nuestra aliada o nuestra enemiga?

En mi opinión, la IA debe ser vista como un complemento, no como un reemplazo. Nos ayuda a empezar, a generar ideas y a optimizar procesos. Pero la verdadera magia ocurre cuando añadimos nuestra visión, nuestro toque personal. Cuando nos atrevemos a cuestionar lo que la máquina propone y a darle un giro inesperado.

Porque, seamos sinceros: ¿cuántas veces una gran idea ha surgido de un error, de una conversación casual, de una experiencia personal? Eso no está en ningún algoritmo.

Voy a aprovechar mi pasión por el marketing para darte un par de ejemplos reales:

1) Nike y su campaña “You Can’t Stop Us”: ¿Crees que una IA habría creado ese montaje épico que conecta deporte, diversidad y resiliencia? Lo dudo. Esa idea nació de una visión humana, de entender el contexto social y emocional.


2) IKEA y su marketing emocional: Sus anuncios no solo venden muebles; venden momentos, venden hogar. ¿Puede la IA entender lo que significa “hogar” para cada persona? Hoy por hoy, no.


No se trata de demonizar la IA. Al contrario: debemos aprender a usarla de forma inteligente. Que nos ayude a ser más eficientes, sí, pero sin perder nuestra esencia creativa. Porque si todo se vuelve automático, ¿qué nos diferencia como profesionales? ¿qué nos diferencia como marcas? Llegado el caso, ¿qué nos diferencia como personas?

La creatividad no se negocia

La tecnología avanza y debemos aprovecharla, pero sin olvidar que la creatividad es lo que nos hace únicos. La IA puede escribir un texto, diseñar una imagen, incluso planificar una estrategia. Pero no puede sentir. No puede emocionarse. Y el marketing, amigos, va de emociones. Como la vida misma.

Así que la próxima vez que uses una herramienta de IA, pregúntate: ¿esto refleja mi visión, mi esencia, mi creatividad? Si la respuesta es no, vuelve a empezar. Porque al final, las máquinas pueden hacer muchas cosas, pero la magia sigue siendo nuestra.

PD: Por cierto, la foto de este post ha sido realizada con la ayuda de Nano Banana, el modelo de IA de Gemini (by Google)