25 de junio de 2020

El Blog del Marketing

Si tuvieras que emigrar a otro país con tu familia ¿a que te dedicarías?

Tiene tela la temática de esta semana de El retro blogger.

La verdad es que las tres temáticas de esta edición del reto no hay por dónde cogerlas. Para los que estéis perdidos sobre las anteriores dos publicaciones del reto, os las dejo a continuación.

Si los acabas de leer, estás a tiempo de abandonar la lectura de este tercer post, que trata sobre un tema realmente apasionante propuesto por Fernando:

Si tuvieras que emigrar a otro país con tu familia, ¿a qué te dedicarías?

Aunque al reto se viene llorado de casa, dejadme decir que seguramente querría dedicarme a lo mismo me vaya solo o con mi familia. Tenga familia o no, yo quiero mudarme a una isla del caribe y dedicarme a vivir la vida como un "millonetis".

isla caribe

Disfruto en mi trabajo, quiero que vaya por delante que yo trabajo por obligación. Si por mi fuera, me dedicaría a hacer deporte, leer, viajar, estar con mi gente y disfrutar de la vida como si fuera todo gratis.

¿Quién quiere dedicarse a algo cuando puedes dedicarte a disfrutar como un cochino? Parece que estoy visualizando un día cualquiera de mi nueva vida en esa isla caribeña, con mi mujer y mis hijos (y ya que puedo, porque estoy "forrao" con mis amigos):

  • Me despierto con el piar de los pájaros que anuncian un día soleado y bajo a desayunar mientras le echo un vistazo despreocupado a las noticias y charlo tranquilamente con Lorena, Jaime y Lola.
  • A las 11 he quedado con 3 amigos (no diré cuales, porque quedaría con mil) a jugar al golf en un campo propio de 18 hoyos que tenemos en nuestra "casita".
  • Después de jugar y darme una ducha, vamos a un buen restaurante de la isla a pegarnos una buena mariscada.
  • Como hoy es miércoles, tenemos nuestra partida de mus, que se alarga  hasta bien entrada la tarde.
  • Por la tarde me voy a dar una vuelta con Lorena y los niños. Quizás tengamos que desplazarnos en helicóptero a una isla cercana que aún no conocemos.
  • Cenamos en el barco, pescando con los niños y charlando tranquilamente mientras vemos atardecer
  • Antes de medianoche, volvemos a casa y escuchamos algo de música acompañados de un buen vino

Por la mañana del día siguiente suena el despertador. Miro a mi alrededor con cara de no entender nada. No sé qué hago en mi casa de Madrid, pero cuando intento cerrar los ojos otra vez, mi mujer me dice que qué es lo que estoy haciendo. Que salga de la cama, que hay que despertar a los niños,  preparar desayunos, llevarlos al cole, y después corriendo al trabajo.

Me espera un día más con 7 o 8 reuniones. Llegaré a casa pasadas las 8 de la noche completamente exhausto y tras cambiarme, me pongo con las cenas de los niños, revisar unas tareas y termino tirado en el sofá, quedándome dormido antes de ir a la cama, porque al día siguiente tengo que trabajar.

Menos soñar y más trabajar!!


1 comentario:

Yarelatremenda dijo...

Bello este post