Hoy es miércoles 13 de mayo. Esta tarde, cuando termine de trabajar, me pondré con la mochila. Ropa, accesorios, medicamentos y otras movidas. Todo lo que hace poco estaba únicamente en un papel (y en mi planificación del Camino de Santiago que compartí con vosotros), ahora tiene que viajar a mi mochila. Una mochila preparada para eventualidades, pero con la premisa de ahorrar peso en la medida de lo posible.
Mañana trabajaré por la mañana, y después de comer terminaré los últimos detalles, y a las cuatro y pico de la tarde... arranca Mi Camino de Santiago.
Mañana a estas horas estaré metiéndome en el tren que me lleva a Sarria (con transbordo en Orense), así que he decidido echarle un vistazo a la predicción metereológica para cada día de viaje.
Viernes 15 de mayo, Sarria:
Sábado 16 de mayo, Portomarín:
Lunes 18 de mayo, Arzúa:
Martes 19 de mayo, Santiago de Compostela:
Lo cierto es que si bien podría pensar que me voy a mojar, no tiene por qué. Es decir, seguro que me llueve, pero probabilidad de precipitaciones del 30% está bastante bien para ser el norte. Lo digo como buen cántabro que soy. Creo que salvo el primer día, en el trayecto Sarria-Portomarín, puede que más o menos me salve de grandes precipitaciones.
Al menos evito uno de mis "miedos". Caminar las cinco o seis horas de cada día (o las 9 del último) sin parar de llover, y que se convierta en una experiencia de mierda. Tiene pinta que podré disfrutar del Camino en su esencia.
Cada vez tengo más ganas de estar conmigo mismo, mi mochila y mi cuaderno, recorriendo el Camino de Santiago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario