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31 de enero de 2017

El corredor que ya no corre #running


El deporte tiene momentos agridulces y el running no es una excepción a esta máxima.

Del mismo modo que resulta muy agradecido sentir la mejoría y las buenas sensaciones cuando mantienes una frecuencia adecuada de entrenamientos y sales a la calle a correr 3 o 4 veces por semana intentando mejorar cada día y no conformarte, también puede ser frustrante cuando vives una situación como la que estoy viviendo actualmente.

Después de varios años sin lesiones relevantes, el mes de agosto sentí molestias recurrentes en mi tendón de aquiles derecho (como dice mi traumatólogo, el tendón "no-operado") que me han mantenido prácticamente parado desde entonces hasta mediados de diciembre. Evidentemente me puse en manos de especialistas que me asesoraron en los pasos a realizar.

Y en diciembre fui consciente del lado más agridulce del deporte al comprobar de primera mano lo rápido que se puede perder un estado de forma después de estar fuera de los circuitos durante casi 4 meses. Curiosamente esta mañana -mientras desayunaba- leí este artículo que te explica desde un punto de vista "científico" el motivo de esa sensación de ahogo que siento cada vez que me calzo las zapatillas.
Y se ve claramente si le echamos un vistazo al   VO2 que me devuelve mi Garmin y que marca la cantidad de oxígeno que mis músculos tienen capacidad de asimilar en distintos momentos del tiempo. Se ve que los meses de enero a abril tenía un VO2 de 48 (justo cuando realicé la 1/2 Maratón de Sevilla y la 1/2 Maratón Vigbay, a final de enero y mediados de abril respectivamente)

Desde luego se ve que actualmente (Diciembre o Enero) mi VO2 está muy por debajo del que tenía en ese momento. Llegué a un mínimo de 43 y después de un mes corriendo y afortunadamente sin molestias relevantes, el VO2 está en 44, y mis sensaciones empiezan a ser mejores, si bien el progreso es lento (aunque tampoco tengo prisa, porque mi objetivo es volver a correr sin lesionarme)

Este año no quiero pensar en correr distancias largas hasta comprobar que el tendón aguanta una carga de trabajo relevante, pierda los 4 o 5 kg que gané desde que dejé de correr y sienta que puedo mover las piernas con soltura como lo hice cuando me sentía en forma. De momento correré los 10k de la R&R en Madrid el fin de semana del 23 de Abril, y entonces (y solo entonces) veré como de ambiciosos o conservadores son mis objetivos del resto del año.

Os seguiré contando


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