22 agosto 2022

El Blog del Marketing

Carta dedicada a los que tienen depresión postvacional

depresión postvacacional

Querido depresivo post-vacacional, incluso asumiendo que lo de la "depresión" es una desafortunada y alegre forma de decir que se te está haciendo duro aquello de volver de las vacaciones, me gustaría escribirte unas líneas con la ridícula ambición de que quizás alguien pueda hacerse eco de este post y compartiéndolo, pueda llegarle a más gente que, como tú, vivís en un mundo irreal y os dejáis arrastrar por la guinda del pastel, sin tener en cuenta el homenaje gastronómico que acabáis de pegaros.

La vuelta al trabajo ha de ser afrontada con normalidad. Creo que evitaré la palabra alegría, pero sí opino que al menos debemos normalizar algo que -si tienes suerte de disfrutarlo- ocurre cada año de vida laboral de cada uno de nosotros (los que tenemos la suerte de tener trabajo). Y creo que al menos debemos intentar normalizarlo, por varios motivos:

  • Incorporarte de las vacaciones significa que las has disfrutado, cuando hay mucha gente que no tiene la suerte de poder salir de su lugar de residencia por temas económicos o familiares, o (más importante) porque no tienen un trabajo y por tanto, sin trabajo no hay vacaciones (igual que en el chiste, si no hay brazos, no hay galletas).
  • Volver a la oficina o al teletrabajo después de tus vacaciones significa que has podido hacer un break en tu día a día de preocupaciones y rutinas y -lo más normal- es que te hayas ido a la playa, a la montaña o a algún otro país a descubrir otras culturas y otras gentes. No suena mal, y te animo que cuando tengas esa sensación de síntoma postvacacional que acaba cada año en los telediarios, te des cuenta de que eres un privilegiado.
  • No soy de los que encuentras en la oficina estos días y te sueltan un "ya tenía ganas de marcha y de vuelta a la oficina". No. Yo podría vivir en "modo vacaciones" cada día de mi vida, así que valora que hayas podido hacerlo durante unas semanas, ya que ahora te toca esperar algo más de once meses para volver a disfrutarlas. Si quieres te pregunto en mayo por esas ganas de marcha, a ver qué tal vas, machote.
  • Intenta recordar los días que has pasado con tu familia o con tus amigos (o sólo, si no querías a nadie a tu lado y preferías disfrutar de tu soledad). Odio esa respuesta automática cuando le preguntas a un compañero por sus vacaciones: "Pufff... olvidadas. Ya no me acuerdo". Qué triste es tu vida, macho. O qué memoria tan floja. Recuérdalo, porque muchos de esos momentos te van a servir de gasolina cuando las cosas se tuerzan durante el resto del año.
  • Sueña con tu próximo viaje, tus siguientes vacaciones. Así tendrás un objetivo que perseguir cuando tengas esa sensación de "día de la marmota", entrando a trabajar de noche y saliendo de la oficina de noche. Un poco de luz y color te ayudarán en esos momentos de oscuridad, puedes creerme.

Hay muchos motivos por los que tratar de erradicar de nuestras vidas esa sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Sobre todo porque no tiene por qué ser así. Vive el momento. Disfruta del presente y sueña con el futuro. No mires atrás, porque te aseguro que vale de bastante poco. Sé optimista para intentar ser feliz. 

Todos tenemos nuestra cuota de "problemas". Mayores o menores en función de la forma de afrontarlos de cada uno... y es que mucho es cuestión de actitud y de saber disfrutar de la vida (incluso de las situaciones negativas que a veces la vida se empeña en ponernos por delante).


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