Pedimos disculpas a todos aquellos que se hayan sentido ofendidos por nuestra campaña dirigida a promocionar nuestros productos vegetales en Semana Santa. Nuestra intención nunca ha sido ofender a nadie y ya ha sido solicitada la retirada inmediata de la campaña.
— Burger King (@burgerking_es) April 17, 2022
Que queréis que os diga, a mí la campaña me parece magnífica. Sabe aprovechar aquello que dicen muchos publicistas de "que hablen de ti, aunque sea mal", y tampoco creo que hayan tratado de ofender a nadie. Soy de la opinión de que en publicidad, todo vale, y que cuanto más notoriedad tengas, mejor.
Pero puede que las amenazas veladas de un sector de la población, les haya hecho reconsiderar la estrategia, o quizás el paso atrás en sí mismo sea parte de una acción de penitencia y perdón, tan aclamada por todas las religiones, porque por un motivo o por otro, la campaña ha durado poco tiempo (en días), pero con una notoriedad en prensa y redes sociales descomunal.
Os animo a que busquéis en redes sociales algunas de las reacciones a la campaña. Me parecen exageradas y fuera de lugar... pero claro, supongo que nunca llueve a gusto de todos, y que ¡con la Iglesia hemos topado! Desde amenazas veladas, hasta comparativas con las "no-campañas" contra otras religiones, pasando por explícitas peticiones de complot a la marca.
Ojalá todos esos que se han sentido tan heridos por una campaña publicitaria se manifestaran tan vehementemente con algunas de las actuaciones de la Iglesia, como puede ser su gestión ante las acusaciones tapadas de pederastia, su trato diferencial a la mujer, su comportamiento histórico frente a la homosexualidad o los beneficios eclesiásticos que se arrastran desde hace siglos, por citar algunos de los más evidentes.
Pero no. Es más fácil poner el grito en el cielo por dos carteles publicitarios que se ponen en marquesinas de autobuses y hacerse los "ofendiditos" por una ocurrencia con mayor o menor gusto cuyo único fin es generar notoriedad para posicionar sus (difícilmente comercializables) hamburguesas vegetarianas.
Hipocresía al poder. Al poder de la Iglesia y sus leales y retrógrados súbditos anclados en tiempos de la Inquisición.
Por suerte serán unos pocos... pero la verdad es que le están haciendo un flaco favor a la institución que quieren defender.














