17 abril 2022

El Blog del Marketing

Deep Water - Aguas Profundas

 

Deep Water


No hace ni un mes que se estrenó la película que ha dado lugar al título de este post: Deep Water (Aguas Profundas, o Mar de Fondo).

Puede que os suene, ya que Prime Video (servicio de Amazon Prime) lo sugiere como una de sus novedades en la sección de thrillers. Yo la he visto hace apenas un par de días, y a pesar de que no la considero una gran película, he pensado que es el ejemplo perfecto para hablar de los límites emocionales, que tengo pendientes, aunque de ella pudiera sacar un post similar al de "Ron Da Error" como crítica al amor abierto, a la humillación y a los zapatos de tacón.

Os aconsejaría que, cuando tengáis un par de horas "muertas", la pongáis de fondo en vuestra televisión. No me atrevo a recomendarla, sinceramente. A pesar de la buena actuación de Ben Affleck y Ana de Armas, este film os dejará un sabor de boca agridulce y no os aportará nada más allá de una incomodidad a todas luces palpable en varios momentos de la película.

¡Ojo al SPOILER! Te ruego salgas de aquí ahora mismo si deseas ver la película sin haberte leído nada sobre ella antes...porque te la voy a destripar.


¿Continuamos?

Adaptación de la novela de Patricia Highsmith, producida por 20th Century Fox y distribuida por Hulu y Amazon Prime Video (como os comentaba anteriormente). El resurgir de Adrian Lyne con este intento de thriller erótico se ha quedado en una especie de Fénix que ha vuelto a deshacerse en cenizas (según mi humilde opinión).

Affleck y de Armas interpretan a Vic y Melinda Van Allen, un matrimonio aparentemente normal, con una hija pequeña. Como todas las parejas, tienen sus "cosillas". En este caso, y sin confirmación de ello en ningún momento, se trata de la aprobación por parte de Vic a que Melinda tenga aventuras extra-matrimoniales con distintos "amigos". Esto no supone un problema en sí mismo. Las relaciones abiertas son una "moda" actualmente (aunque no creo en ellas), y el hecho de que las juzguemos desde fuera no las hacen más o menos válidas.

En este caso, de Armas hace que sus "amigos" especiales acudan a fiestas de su entorno, manteniendo un ligero tonteo a ojos de los demás (y todos sabemos lo rápido que opinamos sobre lo que vemos, lo velozmente que tendemos a meternos donde no nos llaman), y esto suscita comentarios incómodos hacia el marido (Affleck), que trata de acallar desviando el tema o defendiendo la actitud de Melinda.

Pero nada más lejos de la realidad... Vic, superado por sus propias emociones, por las que Melinda le hace sentir cada vez que besa, se desnuda o se deja acariciar por cualquiera de sus amantes a ojos de él mismo, los quita de en medio. ¿En otras palabras? Los asesina. Todos estaréis de acuerdo que es la forma más rápida y "efectiva" de deshacerse del problema...hasta que empieza el siguiente romance, por lo menos.

El film transcurre en una sucesión interminable de incómodas situaciones de a tres que escapan a la normalidad a la que estamos tan acostumbrados. ¿Por qué no cenar con tu marido, tu amante y tu hija en tu propia casa?, es tan fácil como dejarle caer que "papá te acostará y te leerá un montón de libros"... Y tendrás un buen ratito libre para deshacerte en pasiones... El justo para acabar y que él baje a deshacerse de tu amigo amablemente y limpiar los platos de la cena.

¿Qué después tus amantes desaparecen sin dejar rastro? No hay por qué sospechar de tu marido... Aunque abiertamente confiese ser el asesino. ¡No creamos todo lo que nos cuentan, chic@s! Además... Esa humillación que Melinda le hace sentir a Vic tras cada amante, esa frustración de "aceptarlo" y sufrirlo calladamente no hace más que aumentar la libido de ambos... ¡qué extraño es el mundo!

Un juego oscuro de posesión, erotismo y suspense que mantiene en vilo una sucesión de imágenes de dos horas para acabar con una absurda persecución a un coche en mountain bike y una desinformación final que te dejan sentado en el sofá, con cara de bob@ pensando en qué es lo que no has pillado.

¿Un resumen rápido? Ella quiere y tiene una relación abierta que él acepta por el simple hecho de poder seguir con ella... Pero justamente el saltarse ese límite emocional, el forzarlo hasta más allá de lo permisible... Hace que él no lo tolere y decida quitar de en medio a todo aquel que le suponga un problema.  Para que recordéis de qué va ese límite, os hago un copia&pega de lo que ya os había contado en un primer momento...


<< Límites emocionales: se refieren a los sentimientos de una persona.

¡Ojo a este! Límite complicado donde los haya. Si ya los sentimientos propios son difíciles de gestionar, ¡imaginaos los de los demás! 

Nadie es quién para juzgar, alabar o criticar los sentimientos de una persona. Y gran cantidad de veces esto último viene dado por pensar, erróneamente, que esa persona comparte nuestra visión vital. Nadie (nadie) puede saber a ciencia cierta, cuál será la reacción sentimental, emocional, de una persona frente a X noticia. Y esto nos hace directamente responsables de su estabilidad emocional, lo queramos o no; nos guste más o nos guste menos. Y tristemente, el “tacto” no parece estar valorado hoy en día. Nos movemos deprisa, vamos por la vida sin volver la vista atrás y casi sin mirar hacia delante, con los ojos puestos en nuestros pies, o lo que es peor, en las huellas que nos encontramos delante (y “pisando” fuerte para dejarle claro al siguiente cuáles deben ser sus pasos). Empatía, queridos lectores, vivid en vuestra piel y actuad apelando al menos común de los sentidos, el sentido común. >>

Hablé de gestionar sentimientos. Imaginaos la escena, la vivencia, mientras ves a alguien a quien quieres, a quien amas, con otra persona. Observar desde fuera esas sonrisas, esos gestos que tan loco te volvían a ti, pero con otro; y que encima te lo presente, y lo invite a vuestra casa. Escuchar sus carcajadas, sus suspiros, sus besos, casi poder sentir cada caricia (si tienes la suerte de no verlo), que ese otro hombre le arranca a tu mujer. Y Vic van Allen, estoicamente, guardaba la apariencia. Mientras emocionalmente caminaba a ciegas sobre un campo de minas. Podría decirse que él y Melinda disfrutaban de ese juego, aunque mentalmente para él no fuera sano (y físicamente para los pobres amantes que acababan sin vida tampoco). Por eso es tan importante establecer, cumplir y hacer cumplir este límite, porque es el que nos mantiene cuerdos.  Y esta película nos demuestra lo peligroso que es que a quien tienes al lado no te cuide (cuando ni tú mismo lo haces). Porque Melinda sabía perfectamente cómo se sentía él, cómo y cuánto le dolía; pero no le importaba. Se aprovechaba del juego, de la posesividad, de la humillación... Y en parte, del sexo desenfrenado en el que derivaba la desaparición de sus amantes. Vic... No sabría qué deciros de él. Soportaba las humillaciones continuas y, a su manera, las paliaba. Controlaba la situación de una forma fría e impersonal, aunque de cara a su mujer no fuera tal el suplicio que soportaba. Mejor compartirla, que no tenerla (pensaría).

A veces nos cuesta "levantar la cabeza", no decir basta, o no saber hacerlo. Porque algo que empieza como un juego, como un "a ver qué pasa", se puede convertir en una pesadilla a la que da miedo cerrar la puerta. Y la mente es tan traicionera, tan fácil de manipular... Que una mala "jugada" nos puede hacer creer que estamos en un "todo o nada", en este caso ese divorcio, esa separación que evita Van Allen mirando hacia otro lado mientras Melinda se entrega de un hombre a otro, sin importar nada ni nadie más, destruyendo emocionalmente a su marido, y sin saberlo, a ella misma.

Para finalizar con este post, me gustaría destacar la actuación de la perfecta, inteligente y despierta Trixie Van Allen (hija de Vic y Melinda), que en unas pocas escenas (y palabras), nos demuestra que la actitud y la calma con la que se reflejan los pensamientos y sentimientos en la vida, hacen que podamos camuflarnos diariamente en el entorno, siendo completamente distintos según los ojos que nos miran. Todo un ejemplo de firmeza e pasividad emocional, manteniendo a raya sus límites y tensando la cuerda de los de los demás.

1 comentario:

Unknown dijo...

Tus post se hacen esperar pero cada uno de ellos,deja un sabor como solo una delicatessen lo hace, tu prosa no sólo es un lujo para la vista sino para el resto de sentidos ya que tus palabras resuenan, saben a ibérico,dejan tras dé sí el aroma de un perfume caro y sientes que puedas tocarlas con las yemas de las manos, los juegos cuando hay emociones por medio pueden ser muy peligrosos que se lo digan a los de Jumanji, sientes con el corazón pero aquello que sientes se refleja en tu mente y puede llevarte a la locura.